viernes, 27 de junio de 2008

Compañías con misión Social

Colgado en la pared que tengo enfrente de mi escritorio, hay un artículo del New York Times con fecha del 24 de Abril de este año. El título es "Hay compañias con una misión social , no de lucro". En él se habla de ciertas empresas tecnológicas, mayoritariamente acunadas en Silicon Valley, que tienen una misión social aunque no dependen de la filantropía y generan ingresos muy altos. Pone como ejemplos a Mozilla y TechSoup, con un superavit de 50 millones de dólares anuales.
Estos híbridos podrían ser el modelo de un nuevo tipo de empresas que con fines sociales fueran capaces de generar ingresos y no depender de la filantropía. En principio este modelo no debería ser tan novedoso. Las cajas de ahorro, en oposición a los bancos, no tienen fines de lucro, no hay accionistas, y los beneficios se reinvitierten en bienes sociales (patrimonio cultural, becas,... ) Pero creo que las cajas de ahorro no han conseguido transmitir ese sentimiento de idealismo y cambio que desprenden las ONGs, y que, a mi parecer, fundaciones como Mozilla o TechSoup sí que desprenden. Probablemente, es la poca diferencia que desprenden con los Bancos que sí que son lucrativos, esa formalidad y burocracia pegajosa. (Además, si mal no recuerdo, La Caixa montó una entidad paralela que sacó a bolsa ya que como caja de ahorros no podía; esto creo, que aunque seguro que tiene muchas utilidades, legitima esta imagen de organización social).


Así pues, creo que hay un camino abierto a un nuevo tipo de organizaciones, que creo que puede ser de cualquier sector, motivadas por un bien social. Esto en sí mismo es motivante, los empleados pueden ver que lo que hacen sirve para cambiar el mundo. Este sentimiento de realización personal es algo que falta muy a menudo en las empresas, y que provoca el descontento y, en algunos casos, decepción, de los equipos. El sentido de la vida orientado a los demás, quizá no vamos tan desencaminados los que promovemos la felicidad dentro del trabajo y la realización personal.

¿Pero es sólo la misión de la organización lo que va a motivar a los trabajadores? Hablando con compañeros y amigos que han trabajado en ONGs grandes, no se han diferenciado mucho al hablar de su trabajo de los que trabajaban en grandes multinacionales. ¿Será el corporativismo lo que mata la motivación? Pero Google tiene fama de tener buenos resultados con sus empleados. Quizá sea un binomio que no se debe separar el saber dar un sentido a la vida profesional de tus empleados, y que el ambiente sea coherente a esa misión.

8 comentarios:

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Me encanta tu comentario. Ahora me marcho, pero ya te iré algo.

Eso de la burocracia y formalidad pegajosa es muy gráfico :-)

Pedro Robledo (#3) dijo...

Hola kike,

¿Cómo va todo? A propósito de este artículo te recomiendo el libro "Un mundo sin pobreza" de Muhammad Yunus. Todavía lo estoy leyendo pero estoy seguro de que te va a gustar. Trata el tema de las empresas sociales.

Un saludo!

Kike dijo...

@Concha. Gracias!! Gráficamente adecuado?

@Pedro. Va bien, con mucho trabajo y poco tiempo para escribir por aquí. Buscaré a ver si encuentro el libro que me dices. Tiene buena pinta.

Concha Barbero de Dompablo dijo...

¿Ay que ver cuánto me preguntas, Kike! Pero me gusta, así me lo pregunto yo también.

Sí puede ser una motivación para los empleados sentirse partícipes de una obra social. Incluso en una empresa común, la idea de estar verdaderamente integrados en el proyecto (conocerlo y participar creativamente, no como autómatas, que es lo que suele pasar, porque no hay otra…) es ilusionante.

Lo que mata la motivación es el miedo y las inseguridades de los que forman parte de las empresas. La gente cambia una barbaridad dentro y fuera de la empresa. Ya sabes cómo pienso.

Kike dijo...

@concha. Jaja, ahora no sé si quieres que te haga preguntas o que no. Bueno, en todo caso, estoy de acuerdo contigo. Pero no sé sólo si el miedo, también la dejadez y la falta de un sentido en las cosas que haces.

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Ja, ja, ja. Si, hombre, pregúntame lo que quieras, otra cosa es que te sirvan mis respuestas :-)

No sé, si el ambiente es de colaboración e integración es porque se está entre personas seguras y dispuestas a compartir, y entonces el trabajo seguro que tiene sentido. La dejadez se da también cuando uno se siente fuera de juego. Creo que la actitud es casi todo.

Félix dijo...

Para una ONG el fin social es un punto a favor a la hora de motivar a su personal; pero sólo con eso no se consigue todo, sobre todo según pasa el tiempo; hace falta cultivar y fomentar esa cultura. Además, para algunas personas que trabajan en ella el fin social puede serles irrelevante.

Lo iba a comentar pero ya lo hace Pedro Robledo. En la conferencia que nos dio Muhammad Yunus en Expomanagement hace un par de meses en Madrid, precisamente invitaba a las grandes empresas a construir nuevas empresas sociales donde, con el valor de los recursos y las capacidades (lo que la empresa puede y sabe hacer) se pensara en la creación de una nueva empresa social con el fin de ayudar a otros y sin ánimo de lucro. Esa empresa social funcionaría de forma paralela y no competitiva con la original, enfocada al fin para el que se creó, generalmente la ayuda a un determinado colectivo. Él parte de su experiencia como banca, pero piensa que puede hacerse extensivo a cualquier tipo de industria. Me pareció una reflexión muy interesante en la que las empresas no dan dinero directamente sino que identifican una necesidad y trabajan para resolverla; precisamente, la especialidad de las empresas es satisfacer necesidades, no donar dinero.

Kike dijo...

@Felix. Sí, desde luego el tener la misión social no lo es todo. Pero es un buen comienzo.

Creo que lo que comentas de Yunus puede ser muy interesante. Pero no sólo crear estas empresas paralelas, si no que la gente de la empresa matriz se sienta identificada. Porque aunque no va de donar dinero, satisfacer necesidades no es hacer un FODA a una ONG, que bien está, si no ver cómo las acciones de uno repercuten en la mejora de personas en situación de vulnerabilidad. Yo soy partidario, por ejemplo, del voluntariado empresarial y el emparejamiento de empresas y ONGs.