martes, 21 de abril de 2009

Mundo colaborativo

En el curso de Entornos 2.0 que estoy haciendo se nos hacía unas preguntas relacionadas con cómo de colaborativo veíamos que es el mundo y hacia donde va ( "¿ves a tu alrededor que las cosas van en esa dirección? ¿Qué factores lo favorecen y cuáles lo dificultan? ¿Estamos ante una sociedad en la que cada vez su ciudadanía está más dispuesta a colaborar?")

**un saludo especial a los compañeros del curso que me lean**

Mi respuesta, que son mis deberes, es la siguiente:
Si bien es cierto que veo algunos proyectos como pueda ser Firefox, o Joomla, en los que se comparte y colabora no es lo más usual. Es más, lo usual, es todo lo contrario, guardar la información para hacerla lo más rentable posible, llegando a absurdos como no permitir que otra gente más que los alumnos entren a la clase par que nadie la copie o no reenviar artículos y referencias de un tema interesante que aun es novedoso.

Veo la justificación, y aun no tengo muy claro hasta que punto la comparto. Entiendo que si tu trabajo es el de mostrar conocimiento, al mostrarlo o compartirlo de forma gratuita es acabar con su forma de vida. Supongo que a las enciclopedias clásicas, no les habrá sentado muy bien que exista wikipedia y, en principio, sería bastante tonto que ellos mismos alimentaran la wikipedia. Y digo en principio, porque a raíz de esto me viene otra reflexión. Cuando trabajaba en la ONG discutía con amigos educadores sociales, que si tenía sentido su trabajo si los voluntarios hacían lo mismo que ellos de forma gratuita. Decían que si era intrusismo laboral, o que se hacía con intereses puramente de tener un coste menor. A lo que yo les contestaba que tener un coste menor, y ser eficiente, es algo deseable, y que si se tenía que pagar más a alguien (un salario en vez de un no salario, que es lo que cobra un voluntario) tendría que ser porque había un valor añadido al pasar de uno a otro. Y aquí llega el punto que quizá acabe de dar sentido a lo que pienso. La gente está aterrada porque las cosas cambian muy rápido, y han trabajado duro durante mucho tiempo para asegurarse una parcela en la que jugar y sacar dinero. Pero ahora eso ya no vale, lo que tu haces, si te dedicas al conocimiento, se puede encontrar en una web de forma gratuita. Ahora tienes que correr más que el resto, mostrar un valor añadido por el que la gente esté dispuesta a pagar la diferencia. Como decía el conejo de Alicia en el País de las maravillas, era algo así como "en este mundo hay que correr lo más rápido posible para mantenerse en el mismo lugar, si quieres avanzar tienes que correr dos veces más rápido". Y eso nos intimida, no sabemos si somos capaces, nos genera estrés y frustración por ver como todo nuestro esfuerzo sirve para quedarnos en el mismo lugar.

Pero todo eso irá poco a poco calando y se entenderá que son bienes públicos y comunes ciertos tipos de conocimiento y de herramientas que la gente quiere compartir, como dice en el vídeo por la necesidad de socializarse y tener un reconocimiento social. Para vender algo, habrá que generar ese valor añadido que justifique el diferencial de precio. Supongo que algo así pasaría con los parques, por ejemplo, que hace siglos eran solo para quien podía pagarlos, y ahora son públicos, y si quieres algo mejor que los públicos puedes pagar un suplemento por los parques privados. Y públicos no significa gratuitos, al igual que los parque están pagados con el dinero de los contribuyentes fiscales, el software libre o las webs de conocimiento libre están pagados con las horas que la gente les dedica y por las que deja de cobrar tanto dinero.

Por lo tanto veo que la sociedad se va a hacer más colaborativa pero eso va a incrementar en un principio nuestras inseguridades y miedos, generando un proceso abrupto de cambio social, de actitudes, como decía Genís en el vídeo inaugural.

5 comentarios:

Iñaki Ortiz dijo...

Hola Quique:

Me parece que pones el dedo en la llaga cuando explicas los miedos e inseguridades que provoca el hecho de compartir el conocimiento.

Supongo que ese tipo de pensamientos están en la cabeza de muchas personas cuando protegen su conocimiento y su información. No en vano provenimos de una cultura que ha considerado (y todavía lo hace) que la información es poder.

Te adelanto que yo tampoco tengo las soluciones, pero pienso que estamos ante un cambio de modelo. Cada cual debe posicionarse en ese nuevo modelo de la forma que mejor sepa y pueda. Quiero decir que también hubo un tiempo en que la cultura estuvo confinada tras los muros de los monasterios. Eso les daba una posición de privilegio a los monjes y a la iglesia en general, pero era un modelo de distribución de la cultura que dificultaba el progreso de la sociedad. Para la mayoría de la gente fue mejor pasar a un modelo más abierto de distribución y acceso a la cultura, aunque seguramente habría algunos intereses particulares que pudieron salir perjudicados.

Las nuevas tecnología están propiciando que el proceso de creación, distribución y reutilización de la información, la cultura y el conocimiento sea todavía mucho más abierto y más rápido. Yo creo que va a ser beneficioso para el progreso de la humanidad, aunque haya personas que vean perjudicados sus intereses particulares.

Bajando a un nivel más concreto, creo que la cuestión puede ser adaptar los modelos de negocio. Por ejemplo, el valor añadido de un profesor tiene que ir más allá de los libros de texto y de los apuntes que utiliza. Algo falla si su negocio se viene abajo por el hecho de compartir los contenidos de la formación que imparte.

O en el caso de la música, que conoces bien, tal vez sea cuestión de que los creadores vivan de los conciertos, en lugar de convertirse en rentistas de los éxitos que tuvieron un día.

En fin, habría que analizar caso por caso, pero no creo que se deban poner trabas a la libre circulación del conocimiento para proteger intereses particulares. Lo que debe prevalecer es el interés general de la sociedad, y buscar soluciones puntuales para las personas y sectores que se vean perjudicadas por los cambios sociales, pero siempre según criterios de racionalidad y proporcionalidad.

Tal vez la mejor forma de abordar este tema sea analizando casos concretos.

Julen dijo...

Pero ¿cómo ayudamos a las personas a trabajar con modelos de mayor colaboración? Porque parece evidente que "colaborar" se asocia más a algo tipo ONG que no, por ejemplo, a la actividad empresarial.
Simplemente ¿dependemos del perfil personal de cada cual para ver si decide colaborar o no?
Otra cuestión es lo que comenta Iñaki: quizá cada caso sea particular y, además del perfil de la persona, quepa considerar el proyecto específico en cuestión.

Kike dijo...

@Iñaki. Aunque sí que veo que tengamos que ir hacia un mundo en el que la libertad de conocimiento fluya, y todos nos beneficiemos del fácil acceso a información.
Sin embargo (esto me viene de la carrera de economía) las patentes están para proteger las inversiones en innovación. Si una empresa invierte, pagando a gente por que investigue y saque conclusiones, si luego no le sale rentable, no lo hará. ¿Quién tiene que pagar a la gente que genera ese conocimiento?

@Julen. Con el tema de la ONG, pienso que la estructura de ONG es igual a la de una empresa. Sólo está en la mentalidad de la gente que juega dentro de ese modelo. Pero hay ventas, hay ingresos, y hay producción. Lo que ayuda a estar más centrados en un modelo de colaboración es que la misión de una ong no es la venta, es sólo un medio para soportar la producción.
Para mí la línea va por instaurar mejores modelos de relaciones dentro de los equipos de las empresas, y gestionar por valores para que la gente esté alineada con unos objetivos con los que están comprometidos.

DARIAC dijo...

@Kike, sobre este tema de las patentes me he comido el tarro. Y creo que el esfuerzo colaborativo, con ejemplos geniales como wikipedia, o linux, open office,...demuestra que la motivación económica no es la única y podemos cambiar ese modelo. Con las patentes mi opinión es que de fact lo que se consigue es precisamente detener tecnologías por intereses económicos. Las patentes son en general muy caras y un particular tiene poco que hacer. Se la puede jugar, hipotecarse, y luego venir una empresa grande y comprarle la patente, o copiársela y después vete a juicio mientras te hundes en tus préstamos. Sucede con tecnologías sustitutivas para el petroleo en los coches, donde hace décadas que ha habido alternativas que han sido paradas mediante patente. En mundo colaborativo yo contribuyo a la wikipedia porque la uso y eso me motiva, y estoy seguro que la ciencia seguiría evolucionando a pesar de no tener esa teórica discutible motivación económica, porque claro hay que tener dinero de entrada. El tema de las patentes implica absurdos como que alguien registre la canción "Cumple años feliz" o se compren parcelas en la luna, o se privatice el agua de la lluvia. Creo que todas las patentes se basan en muchísimos conocimientos heredados históricamente que no reciben su "parte", es decir comen del espíritu colaborativo.

En fin creo que otro mundo es posible, y se pueden plantear otras formas de negocio.

Kike dijo...

@Dariac. En primer lugar gracias por tu comentario, que puede continuar una interesante conversación.

Aunque yo también estoy a favor del mundo colaborativo, también entiendo que exista un sistema de patentes. Porque aunque puedes estar motivado, la gente que se dedica a la investigación también tiene que tener un salario.
Ahora, claro, tenemos gente que desarrolla de forma gratuita. Sí y no, tenemos gente que dedica su tiempo libre a contribuir a un proyecto, lo cual es genial, es un fruto de una sociedad civil preocupada. Sin embargo, la gente que dedica su tiempo de trabajo a esto debe tener su salario, y en el caso de Firefox será por el dinero que le da Google por salir el primero, en el caso de Joomla será de los servicios de consultoría.

El tema de la colaboración, tan interesante para el desarrollo de una sociedad, no puede caer en la negación del trabajo hecho por investigadores y sus derechos de cobrar sobre eso. Al final tenemos gente investigando que cobra 1000 euros, y así van las cosas.

En mi opinión tenemos que tener un sistema de patentes fuerte pero lógico. Lo de la canción del cumpleaños es una chorrada, no debería permitirse, obras que tengan más de 50 años o que ya hayan sido justamente explotada y hayan sido asumidas como cultura general, deberían dejar de percibir ese dinero. Las patentes debe ser el marco legal para invitar al desarrollo, no para agarrarse y no soltar una idea.